Navarra al Natural

DESCUBRE NAVARRA AL NATURAL

domingo, 21 de noviembre de 2010

El túnel

Túnel que da entrada a la Foz de Lumbier. Comienza el espectáculo!
PD: Esto lo pongo como prueba de entrada desde email.
Salu2 a tod@s

sábado, 20 de noviembre de 2010

Foz de Lumbier


La palabra "Foz" es una palabra que prácticamente sólo usamos en Navarra para referirnos a esas profundas gargantas que a lo largo de los siglos han creado los ríos en la roca. Proviene del vocablo latino "faux, fauces".

Estas formaciones son relativamente abundantes en Navarra sobre todo en el prepirineo donde encontramos entre otras la Foz de Lumbier en las estribaciones occidentales de la Sierra de Leyre.
Este paraje cautiva desde el primer momento cuando nuestra llegada se encamina hacia una pequeña y estrecha "entrada" para luego toparnos de frente con la magnificencia de sus formaciones rocosas cual murallas de castillo y el sonido del río Irati que acompasa el vuelo del magnífico Buitre leonado (Gyps fulvus) que cuenta aquí con una de las mayores poblaciones de Europa y que vigila sus dominios desde tan espectacular oteadero.

Aunque también otras especies habitan estos ecosistemas, por ejemplo: Chova piquirroja (Phirrhocorax phirrhocorax), Cuervo (Corvus corax), Halcón peregrino (Falco peregrinus), Treparriscos (Tichodroma muraria), Roquero solitario (Monticola solitarius), Paloma bravía (Columba livia), Alimoche (Neophron percnopterus), Grajilla (Corvus monedula) e incluso a veces se puede observar al imponente Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) y especies más ligadas al río como el Mirlo acuático (Cinclus cinclus), Martín pescador (Alcedo atthis), Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea), Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) y por supuesto pequeñas aves como el Petirrojo (Erithacus rubecula), Jilguero (Carduelis carduelis), Bisbita campestre (Anthus campestris), Currucas, Escribanos, Cogujadas... la lista es interminable... Sin olvidarnos de Milanos, Águilas calzadas, real y culebreras, Buho real y Chotacabras gris. Y eso sólo en cuanto a aves!!! Entre los mamíferos cabe destacar la presencia de Visón europeo y Nutria, esta última desaparecida hace tiempo pero que ha vuelto a colonizar la zona. Anfibios como Sapo corredor y Sapo partero común se añaden a tan singular enclave.

Por este motivo y por su singularidad tanto la Foz de Lumbier como la Foz de Arbayún, de la que hablaré en otra entrada, fueron declaradas Reserva Natural en 1987. Además la Foz de Lumbier cuenta con la Q de calidad turística en espacios protegidos. Sin duda otro motivo para acercarse a este maravilloso lugar.
Una singularidad que no encontraremos en otras Foces es la que distingue a la de Lumbier sobre las demás y es la posibilidad de recorrerla por un camino que antiguamente recorría el ferrocarril del Irati inaugurado en Abril de 1911 (siendo el primer tren eléctrico de la Península) y que unía Pamplona con Sangüesa y que desapareció en 1955 legándonos este camino que discurre paralelo al mencionado río Irati entre los impresionantes cortados de la roca. A la salida de la foz encontramos unos restos de un puente que data del siglo XVI y que fue destruido en 1812 durante la Guerra de la Independencia y que recibe el nombre de "Puente del Diablo o de Jesús". Este puente guarda con él una bonita leyenda que podremos descubrir en el panel informativo situado al pie del camino que nos conduce hasta él. Es importante remarcar que el acceso al mismo puede resultar peligroso así que atención!
Os puedo asegurar que las fotografías no hacen honor a tan espectacular lugar!Tanto los amantes de las aves como los amantes de la naturaleza y en definitiva todo el mundo disfrutará con la visita de esta maravilla de la naturaleza.

Vive unas sensaciones diferentes y deja que el entorno se apodere de ti y te haga partícipe de él.

Salu2

viernes, 8 de octubre de 2010

Navarra Color.


Navarra, color. Tierra de contrastes.
De la alta montaña a los fértiles llanos riberos.
Colores de vida, de goce y trabajo.
Amarillos campos segados en verano que tiñen el verdor de los bosques.
Amarillos girasoles que buscan la luz en su lento madurar.
Verdes, verdes que dan frescor, matices de historias en milenarios bosques.

Musgos y helechos que verdean a la sombra protectora de altos guardianes que cobijan vida.
Rojos, del atardecer, del amanecer, matices naranjas, productos de nuestra tierra.

Sabor navarro en caldos cultivados con esmero, en sus frutos, sus pimientos, sus cerezas... sabores.
El rojo de nuestra bandera. Sangre de navarros forjados al azul de los cielos.
Negras cadenas que nos hablan de gestas y nos dan privilegios de pueblo orgulloso.

Orgullosos como la verde esmeralda que luce en ellas.
Azules, tal vez tornasoladas son las aguas de nuestros ríos que, cual venas llenas de vida, recorren nuestros paisajes.

Paisajes otrora agrestes otrora frondosos que guardan celosos el alma navarra.

Grises de montañas, de piedras que antaño cobijaron nuestros lares a la lumbre de los cuales se cantaban historias de Lamias que atusan sus cabellos con peine de oro. Guardianas de cascadas, de aguas someras.

Navarra, arcoiris vegetal y animal que aguarda ser descubierta leyendo a través de las cárcavas que oradan su piel, de las cumbres que esperan ser hoyadas, de su fauna que espera ser escuchada con ayuda de los vientos que transportan el grito del Águila y la berrea del Ciervo, la voz del pastor y la sabiduría de todo un pueblo.
Ven, descúbrela.