

Aún es temprano cuando llego a la zona del aparcamiento (zona de acogida de Arigarzeta). Ya desde aquí puede sentirse el incesante canto de las aves que, con las primeras luces, comienzan a desperezarse. Esta zona fue una plantación de roble americano hecha en 1933 y parcialmente destruida en 1996. El rumor va in crescendo hasta convertirse en sinfonía al tiempo que mis pasos me encaminan hacia la entrada del bosque. Llego a la zona de los merenderos donde unos bancos y unas mesas de madera hacen la delicia de los excursionistas y donde, además, se puede encender un fuego sin peligro a un incendio. Esta primera área ocupa 1,5 hectáreas de extensión y dispone de varios servicios, leñeras, baños, contenedores de basura y las ya mencionadas zonas de fogones. A primera hora no hay excursionistas pero los Arrendajos hacen acto de presencia, como siempre, buscando restos de comida; “Les encanta el pan seco” me comenta una de las guardas del parque. Ante mi presencia optan por huir alertando a todo ser viviente de la presencia de un humano en su territorio. Tras una breve charla con el guarda en el punto de información me dirijo hacia la primera zona del bosque, dentro de la zona de paseos de Tomaszelaieta, llamada “el Laberinto”.


Es en esta zona donde “reinan” los Petirrojos (Erithacus rubecula). Aquí es donde construyen sus nidos, aprovechando la espesura. También son residentes habituales de la zona los Carboneros y Herrerillos y, por supuesto, los Chochines. Carboneros palustre (Parus palustris), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), Gorrión común (Passer domesticus) y Camachuelos (Pyrrhula pyrrhula) también suelen estar presentes en esta zona del laberinto. No es difícil observar en época de cría nidos de Milano real (milvus milvus) entre la espesura de los árboles. Más complicado es observar a los pequeños anfibios, mustélidos y a los rápidos murciélagos que pueblan esta parte del bosque. Saliendo ya de la espesura del laberinto llegamos al llamado Camino, un espacio abierto por el cual transcurre una senda acondicionada y que se sucede durante 1400 metros de robledal 
natural donde podremos caminar observando la majestuosidad del bosque.
Este es el reino de los Arrendajos, Cucos, Agateadores y Trepador azul. Su observación es muy sencilla y satisfactoria estando algunos nidos a pocos metros del camino. El paseo se puede acortar por el atajo señalizado pero no es aconsejable en las primeras visitas pues Orgi nos depara sorpresas más adelante. Cabe señalar que siguiendo en la zona del camino encontraremos lugares acondicionados con bancos de madera, recientemente restaurados. Estos lugares nos permiten un descanso y son buenos 





Seguimos la senda para adentrarnos de nuevo en “el Camino” hasta llegar a la “charca de los Lirios” donde estos florecen en abundancia. Más adelante llegamos a un punto de interés geológico donde se produce un fenómeno llamado diapiro. En mitad de la llanura sobre la que se asienta el bosque de Orgi emana de la tierra una pequeña colina. El fenómeno del diapiro consiste en que rocas de capas profundas debido a su menor densidad emergen hacia la superficie. Este lento proceso ocurrió coincidiendo con la formación de los Pirineos hace entre 60 y 30 millones de años. El diapiro está formado por una piedra gris verdosa llamada ofita y aquí fue aprovechada para obras locales convirtiéndose en una pequeña cantera.

Orgi posee una biodiversidad y una riqueza natural envidiable. Más de 330 especies de plantas herbáceas, 28 especies de arbustos y 18 de árboles, 15 especies de anfibios y reptiles, 97 especies de aves y 45 especies de mamíferos (entre ellos 15 especies de murciélagos) dan fe de la riqueza de estos parajes.
Existe aquí una tercera zona la cual se encuentra restringida al uso público por ser zona de conservación. Es la denominada zona de conservación de Muñagorri. Su uso está reservado al proceso de regeneración natural del bosque y como refugio tranquilo para la vida silvestre.
En cualquier caso no hay que dejar de acercarse a este maravilloso lugar. En la caseta de información encontraremos personas muy agradables dispuestas a ayudarnos y facilitarnos la visita con aporte de información.

Algunas cifras.*
En Orgi se han registrado hasta 100 especies diferentes de aves en un periodo de 10 años (1996-2006) lo que nos da una idea de su elevada diversidad. En época de cría se dan densidades de más de 120 aves por cada 10 Ha, siendo una de las más elevadas de los bosques de la Península Ibérica.
Abundancia de especies en un ciclo anual completo:
Herrerillo común 25%, Petirrojo 9 %, Mirlo común 8%, Curruca capirotada 8%, Chochín 8%, trepador azul 6%, Agateador común 5%, Mito 4%, Carbonero común 4%, Mosquiteros 3%, Pinzón vulgar y Estorninos 3% cada uno, Zorzal común 2%, Otros 12%.
*Datos obtenidos según desplegable temático nº2 el cual se puede adquirir en la caseta de información del bosque de Orgi.
Salu2
1 comentario:
vaya reportaje.menudo currocon semejante descripcion casi podia oir los petirrojos a traves de mi monitor.
saludos
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