Navarra al Natural

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martes, 23 de diciembre de 2008

La Laguna de Loza y la poza de Iza.

Quiero hablar en esta entrada sobre un lugar especial. Especial tanto por la cercanía a Pamplona como por su potencial y valor faunístico y floral. Antes de nada quiero agradecer a Juan I. Deán y a Pedro Nuín su ayuda. Algunos de los datos que pondré están sacados, con el permiso de los autores, del cuaderno nº19 realizado por la Sociedad de Ciencias Naturales Gorosti (Alfonso Fernández) del reportaje "La Balsa de Loza" realizado por Juan I. Deán y Gonzalo Deán, naturalistas socios de Gorosti.La Balsa de Loza y la Poza de Iza son dos zonas adyacentes situadas en la Cuenca de Pamplona entre los término de Loza e Iza. Su acceso es fácil pues basta con llegar al término municipal de Loza por la salida que hay pasado Berrioplano.
Una vez en Loza podremos dejar el vehículo y caminar alrededor de la Balsa hasta llegar a unas choperas situadas en el extremo opuesto al pueblo de Loza donde se ha habilitado un "mirador" hacia la laguna. No entraré en discusiones sobre la efectividad de dicho mirador pero si diré que su acceso se hace muy difícil, por no decir imposible, al digiscoper que vaya con su equipo debido a que la trampilla de acceso al mismo es muy angosta. Antes de seguir hay que aclarar una cosa. La Balsa se desecó por primera vez allá por 1881 y ahora tiene un sistema de acequias que se abren y se cierran permitiendo la anegación de las zonas inundables o no. Esto quiere decir que no siempre hay una lámina de agua sino que, la mayor parte del tiempo permanece seca, como lugar de pasto para los caballos que pacen libremente. Es, según el tiempo, hacia Diciembre-Enero cuando esta se "llena" de agua y llega el milagro cuando cientos de especies de aves llegan a ella.Además, la Balsa se encuentra en medio de una ruta migratoria por lo qe no es raro ver sobre ella bandos de Grullas, Avefrías, Ansares, etc... Esto hace que en un espacio reducido, la cantidad de aves pueda ser muy elevada. Según Juan I. Deán " pensemos que en el Parque Nacional de Doñana, con sus 52.000 has, se han observado hasta 350 especies de aves diferentes, lo que implica un ratio de 0,006 especies por hectárea; en el Parque Natural del Delta del Ebro, con 32.000 has, son más de 300 las especies contabilizadas, esto es un 0,009 de especies/ha, mientras que en Loza, el ratio de especies por hectárea se eleva a 4,9."Visto esto es fácil comprender la importancia de dicho lugar y la calidad de su avifauna. Aquí se han llegado a citar hasta 88 observaciones inusuales según datos del Anuario Ornitológico de Navarra. Entre estas se encuentran especies como el Morito, la Espátula, el Avetoro, Avetorillo, Ansar Careto, Buscarla unicolor y pintirroja... No cabe duda que son observaciones inusuales. Pero también es un entorno propicio para especies más comunes como el Ansar común, Zorzal real, Zarapitos y otras muchas especies de anátidas, ardéidas y limícolas. La variedad de su entorno permite disfrutar de aves drante todo el año pero es en invierno cuando más presencia de aves acuáticas hay debido a la anegación del lugar. Se puede observar a las Agachadizas chica y común y al Zorzal alirrojo en época de caza. Mitos, Herrerillos, Carboneros, Colirrojos, Petirrojos, Picos picapinos y un larguísimo etc completan la lista de pequeñas aves que se pueden observar. También las rapaces tienen una buena representación aquí pudiendo ver desde Alimoche, Autillo, Milano real hasta Cernícalo o Busardo pasando por varias especies más. En cuanto a la flora, la variedad que presenta este enclave es excepcional ya que se trata de una zona donde se cruzan tres regiones biogeográficas como son la mediterránea, la atlántica y la alpina, lo cual hace que, al igual que ocurre con las aves (gaviotas, Cormoranes y otras aves marinas encuentran aquí refugio) la variedad floral sea estupenda habiéndose datado más de 100 especies de plantas. Citando el artículo de la revista de Gorosti nombran como ejemplo especies que son Alopecurus bulbosus, Crypsis echoenoides y orquideas como Dactylorhiza elata sexquipedale, orchis laxiflora... Especial atención con la especie, rarísima, Oenanthe aquatica extinta hoy en la Península Ibérica.Como representantes de los mamíferos destacar al Zorro, Tejón, Gineta, Garduña y Rata de agua, Musaraña, etc.. Cabe destacar la captura de un ejemplar de Visón europeo y la aparición de otro ejemplar muerto y la presencia de huellas en la balsa. Recordar
que es una especie en peligro de extinción y su conservación es objeto de interés prioritario a nivel mundial.Los anfibios tienen aquí un terreno adecuado para ellos. Destaca la presencia de Rana ágil que en Navarra se asocia humedales en entornos de robles (Bosque de Orgi). La Ranita de San Antonio, el Tritón Jaspeado, la Rana verde o el Sapo común son otros de los representantes de los anfibios presentes en Loza. También presentes en Loza, los reptiles mantienen el equilibrio del ecosistema. El lagarto ocelado o la culebra de collar son algunos de sus representantes.Como siempre recomiendo la visita a este hermoso lugar tan accesible y tan cercano para todos. Doy las gracias a Gorosti y a Pedro Nuín y os invito a que visiteis el blog http://balsadeloza.blogspot.com/ donde encontrareis muchísima información sobre el lugar además de hermosas fotografías. Aunque no pertenezco a ninguna sociedad si que quiero dejar un espacio para recordar la propuesta de Gorosti para la recuperación de este maravilloso lugar.

Propuesta de Gorosti para el complejo Loza-Iza:
1. Recuperar una o dos zonas de inundación permanente.
2. Establecimiento de observatorios.
3. Establecimiento de una red de caminos que circunvalen la misma y permitan el acceso a pie, en bici o a caballo y un acceso limitado al interior.
4. La creación de un centro de anillamiento permanente que sirva para la creación de equipos especializados en esta materia.
5. Sobre todo, la creación de una estructura informativa y formativa.

Página web de Gorosti: http://www.gorosti.org/
vista desde el mirador

Imágenes:





















Hasta Pronto!!!!

viernes, 12 de diciembre de 2008

Un paseo por el Arga. Entre Irotz y Zabaldika.


Paseo altamente recomendable por su variedad ornitológica y por su paisaje. Situado en el valle de Esteribar nos permite recorrer fácilmente un pequeño tramo de la tercera etapa del Camino de Santiago francés. La senda es sencilla de seguir siendo habitual el continuo paso de peregrinos por ella. Acercándose al rio Arga podemos observar especies tan singulares como el Pito real, Pico picapinos, Mirlo acuático, Garza real y Cormorán entre otras. Siguiendo nuestros pasos, vigilantes siempre, las peñas de Anchoriz nos acompañan. Los campos de cultivo se alternan con la frondosidad de las orillas del rio. Carboneros, Herrerillos, Mirlos, Mitos, Chochín, Reyezuelos, Alcaudón, Petirrojo, Colirrojo, Pardillo común, Jilguero, Acentor, Bisbitas, Arrendajos, Zorzales y un largo etcéteracomponen la biodiversidad de la avifauna del lugar. Buen sitio también para la observación de rapaces como el Buitre leonado, Aguila calzada, Halcón peregrino, Alcotán, Milano real, Busardo ratonero. Incluso tuve la enorme suerte de ver una vez un ejemplar de Quebrantahuesos. Ambas orillas nos encantan con sus colores y absorben nuestras malas energías llevándonos lejos, a lugares recónditos. El Cuco canta en los montes cercanos y la Lechuza bate sus alas. En la antigüa cantera que hay en el camino anidan los murciélagos y las Golondrinas. Si subimos a ella (con precaución) obtenemos unas bellas vistas y quizás la posibilidad de ver alguna Cabra montesa o Rebecos. Los jabalíes se acercan alas orillas del Arga a saciar su sed y la Nutria deja en forma excremento noticias de su presencia. La variedad de especies que se pueden obsevar es enorme y relativamente fácil. Un paseo más que recomendable.

Las Peñas de Antxoriz

Las Peñas de Antxotiz situadas sobre el pueblo que les da nombre, merecen una especial atención. Aún siendo un macizo rocoso de escasa altitud (886) se encuentran entre las más difíciles a la hora de la escalada por lo escarpado del terreno. Sobresale el macizo sobre un manto verde de pinos silvestres y de boj y muestra su desnudez coronada por una cruz que recuerda la muerte ocurrida en el lugar de un montañero hace ya muchos años. Existe una senda señalizada desde el pueblo que permite llegar a la base de la roca pues es fácil desorientarse en la maraña que conforma su verde manto. De formas curiosas son un bello espectáculo visual situado a escasos 11 kilómetros de Pamplona. Si no se tiene experiencia en escalada aunque esta no es muy larga no recomiendo intentar llegar a la cumbre. El mero hecho de verlas desde la lejanía merece la pena.

Imágenes:



Hasta pronto!!!


























domingo, 2 de noviembre de 2008

Cita de Falaropo picogrueso en la balsa de Zolina

Ayer día 1 de Noviembre de 2008 el tiempo nos dió un pequeño respiro y amaneció el día soleado. Después de realizar una pequeña excursión para buscar nuevos sitios para "digiscopear" decidí acercarme a la tarde a la balsa de Zolina. Nada más llegar tuve el placer de conocer, brevemente, a Ricardo Rodriguez, Xabi Remirez, Miguel Grande, Pedro Arratibel y su hijo Pedro.


Seguir de cerca sus observaciones sobre Zolina que publican en http://aveszolina.blogspot.com/ y http://avesricardo.blogspot.com/ es siempre interesante. Ricardo me comentó de la presencia de este ejemplar el cual había localizado a la mañana Andrés Ibarrola.
Me dirijí raudo al encuentro del Faralopo con el corazón bombeando enérgico por la emoción. Antes de llegar observo un pequeño bando de grullas (grus grus) que se alejan hacia el Sur. Al llegar a la zona del dique, unos metros más adelante, allí estaba...
Conseguí acercarme bastante y me llamó poderosamente la atención lo despreocupado que se le veía ante mi presencia.
Se acercaba y se alejaba de mí sin importarle demasiado el que yo estuviera allí observándole.
El Faralopo picogrueso (Phalaropus fulicaria) es una ave de la familia Scolopacidae del orden de las Charadriiformes. Aunque es habitual en las costas del Oeste de la Península Ibérica es raro verlas en el interior. Este hecho suele ocurrir cuando son desviadas de su ruta debido a las tormentas y a los vientos de otoño. Principalmente cría en el Ártico y en la Tundra. Vive en el mar y, aveces aparece en cabos cuando migra. Su longitud oscila entre los 20 y los 22 cm. Envergadura, 36-40 cm. Peso 40-75 g. Su vuelo es bajo, rasante y ondulante por encima de las olas.
Como en otros falaropos, sus roles sexuales están invertidos. Las hembras son de color más llamativo que los machos y son estas las que pugnan por ellos mientras que los machos son los encargados de incubar los huevos y criar a los polluelos. llegan a tener una longevidad de hasta 10 años y su estatus es seguro. Inverna en el Atlántico frente a África del Sur y del Oeste. Son raras las observaciones invernales en la P. Ibérica entre octubre y febrero. Anidan sobre un montículo de hierba junto al agua.
De nuevo, la balsa de Zolina, nos trae un visitante raro para goze y disfrute de todos los que amamos el mundo natural.
Salu2


Una pequeña aportación en video...


miércoles, 1 de octubre de 2008

Collado de Arteasiaga

El alto de Artesiaga, situado a 990 metros de altitud, se encuentra en el vértice de la carretera que lleva de Eugui a Irurita (valle del Baztán). La ascensión en coche por este puerto es suave y tranquila y permite disfrutar de inmejorables vistas conforme vamos ascendiendo, tanto si se sube desde Irurita como si se hace desde Eugui, atravesando otra maravilla natural como es Quinto Real. Artesiaga se ha convertido en punto de salida de interesantes excursiones entre las que cabe destacar la subida al monte Saioa (1418 m.) y al monte Zuriain (1411 m.). Una vez llegados al collado, una explanada preparada permite dejar el vehículo para continuar desde aquí a pie. Enfrente nuestra, imponente, nos recibe el alto de Egurtegi con sus 1188 metros indicándonos fácilmente los dos caminos que podemos tomar para rodearlo. El de la izquierda será el que nos lleve al Saioa, siguiendo el GR-12, que se alza orgulloso ante nuestra mirada. El de la derecha conforma un camino tapizado de hierba que nos lleva suavemente en dirección a Irurita hacia una serie de cumbres de menos de 900 metros de altitud. A nuestra espalda, como compañero de Egurtegui, se encuentra el Larrakarte (1182 m.). Siguiendo la senda del Saioa se contemplan vistas exquisitas de Quinto real. Un manantial hace que varios pajarillos sacien su sed y limpien sus plumas. Es un buen lugar para obtener fotografías. Los caballos y las ovejas dominan el paisaje conformando pequeños grupos que salpican los montes cercanos. Se puede oir el repiqueteo de los pájaros carpinteros en primavera y verano resonando en los bosques de hayas. Tampoco es difícil observar rapaces, como el Milano real, utilizando las térmicas para ascender por las laderas así como Halcones, Buitres y Lechuzas a la espera de capturar algún topillo. Corzos, Ciervos y Jabalíes forman parte, también, de la fauna del lugar, aunque para verlos deberemos "internarnos" más en el corazón de los hayedos. Artesiaga es una excursión que, no por sencilla, deberiamos dejar de hacer, pues tanto las vistas hacia Eugui como hacia el valle del Baztán son impresionantes, en todas las estaciones del año. La niebla es habitual en el lugar por lo que, si queremos iniciar alguna subida, deberemos tomar precauciones.

IMAGENES DESDE ARTESIAGA





lunes, 29 de septiembre de 2008

El Robledal de Lizarraga





En Lizarraga (Izagaondoa), en el valle de Izagaondoa, muy cerca del pueblo de Urroz, se esconde un pequeño tesoro de lo que antaño fueron estos prósperos y frondosos valles. Estos valles tan próximos a la cuenca de Pamplona estaban cubiertos por una exhuberante vegetación donde dominanban los bosques de roble, haya y boj. El avance de la agricultura acabó dominando y conformando el paisaje que ahora vemos. Pero un pequeño reducto quedó "intacto" en la cara norte del monte Errondo para disfrute del paseante y del amante de la naturaleza y como recordatorio de tiempos pasados.
El bosque tiene una extensión de 456 hectáreas y en él sobreviven unos cien ejemplares de roble peludo (Quercus humilis o pubescens) algunos de ellos con varios centenares de años de existencia. El paseo, que comienza desde el pueblo de Lizarraga, te conduce suavemente y sin dificultad por una senda marcada la cual te va introduciendo poco a poco en el bosque haciendo que te impregnes de esa esencia centenaria, por no decir milenaria, de aquellos hermosos parajes. El paseo permite además disfrutar de hermosas vistas del valle de Izagaondoa.
Hacia la mitad del recorrido la senda te conduce a un paraje abierto donde es fácil observar rapaces en vuelo como Halcones, Gavilanes, Cernícalos, etc... a la espera de su presa. Este "claro" en el bosque alberga un magnífico ejemplar de roble de más de siete metros de circunferencia del cual no pongo fotografía pues dejo al lector el placer de descubrir por él mismo estas maravillas.
Es descatado comentar que este bosque perteneció a la familia de San Francisco Javier y que, anteriormente, también tuvo propietarios ilustres como Carlos II o el Monasterio de la Oliva. Pero fue en 1499 cuando la familia del anteriormente citado santo lo compró a través de Juan de Jaso quién, después, lo traspasó a su hijo primogénito Miguel de Azpilicueta, hermano de Francisco.Para el amante de la naturaleza el paraje ofrece innumerables ocasiones de disfrutar y contemplar la vida animal que habita en estos bosques. Sin mucha dificultad se observan cantidad de especies de Passeriformes además de las ya mencionadas rapaces. La presencia de ungulados también se deja sentir así como Lepóridos.
Cabe señalar que, dado que el lugar se encuentra "rodeado" de campos de cultivo, la avifauna propia de estos habitats también es significativa y ofrece un disfrute "extra" a los aficionados a la observación de aves. Bandadas de trigueros en verano, Tarabillas, Colirrojos, son de obligada observación en los alrededores del paraje. Este lugar posee buenas características para satisfacer al naturista dada su conservación.

Como he dicho antes, dejo que sea el lector el que descubra la belleza de estos paisajes a menudo tan desconocidos y sin embargo tan cercanos.